jueves, 29 septiembre, 2022

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La cuarentena es un buen momento para limpiar la casa, deshacerse de cosas viejas y descubrir aquellas que se tenían guardadas y estaban olvidadas.

Eso le pasó a Jaime Coronel de 34 años y vecino de Puertollano, Ciudad Real. Ordenando encontró un disfraz de Olaf, el muñeco de nieve de Frozen y al verlo su hija, se pasaron el día jugando disfrazados. Se hizo la hora de sacar la basura y Jaime decidió hacerlo disfrazado, pensando en los niños y vecinos del barrio que a esa hora, las ocho de la noche, estarían en sus balcones aplaudiendo al personal sanitario.

A partir de ese día, según cuenta al diario El País, decidió bajar la basura cada día con un disfraz diferente y volvía a subir a su balcón para unirse a los aplausos. Luego subía a su cuenta de twitter los videos que su mujer filmaba.

Cuando los niños fueron autorizados a salir a la calle, lo empezó a acompañar su hija, también disfrazada . Coronel explica que «como teníamos los disfraces a mano y teníamos que estar en casa confinados, pues había que distraer a la niña. Así que cada día nos disfrazábamos de una cosa y yo salía así directamente a bajar la basura».

Lo hizo durante 29 tardes, con 29 disfraces diferentes. Tras descansar unos días y cuando se permitió a los niños salir a la calle, bajó nueve veces más, acompañado de su hija. Pero Jaime no tenía 40 disfraces en la casa. Alguno lo pudo comprar, pero una gran parte de la diversión consistía en fabricarse estos trajes haciendo manualidades entre padre e hija. Con ayuda ocasional de la abuela, que es auxiliar de enfermería, pero también fue costurera.

Cuando había decidido que no bajaría más disfrazado porque ya no lo podía hacer con su hija por el cambio de horario y porque ya no conseguía elementos para fabricar nuevos disfraces, su mujer le insistió para que lo hiciera una vez más. Cuando padre e hija llegaron a la calle disfrazados de Batman y Mujer Maravilla, se encontraron con que había dos ambulancias con la sirena puesta, que habían pasado expresamente para saludarles, sin que Coronel ni Mara supieran nada.

En sus dos últimos vídeos de disfraces en Instagram, publicados este jueves, Coronel despide la iniciativa dando las gracias a sus vecinos, «que son la leche», y a los trabajadores de las ambulancias que han rendido homenaje a su «pequeñaja». «¡Nos ha hecho muchísima ilusión!»