No sólo el Amazonas brasilero se consume de a poco por los incendios. Otras regiones del planeta sufren de la misma manera. En África se registraron alrededor de 10.000 incendios activos en Angola y Congo. Otros en Madagascar, Zambia y Mozambique.
A diferencia de lo que sucede en Brasil o Bolivia, en el continente negro los campesinos usan los incendios como una técnica agrícola que no afecta a grandes masas boscosas sino a pastizales, aunque un 10 % queda fuera de control.

El fuego se utiliza para la caza, el mejoramiento de las plantas, el terreno, controlar las plagas o facilitar los viajes. Es una técnica que ha pasado de generación en generación por siglos, especialmente en zonas donde la población no cuenta con recursos y la agricultura no está mecanizada.
En el Amazonas, en donde el avance del fuego lleva a la deforestación lo que aumenta el efecto invernadero, en África los pastizales que se queman se regeneran y terminan absorbiendo los gases nocivos emitidos con anterioridad.






