El medio de transporte ideado en su día por el fundador de Tesla y SpaceX, Elon Musk, fue desarrollado y puesto a prueba por la empresa Virgin Hyperloop de Richard Branson: cápsulas de pasajeros dentro de tubos —en condiciones de casi vacío— que lleguen a velocidades cercanas a los 1.200 kilómetros por hora.
La prueba se desarrolló con dos pasajeros en un tubo de prueba de Virgin Hyperloop construido en el desierto de Nevada, cerca de Las Vegas. Sentados en sus asientos, Josh Giegel, cofundador del a compañía y jefe de tecnología, y Sara Luchian, directora de experiencia de pasajeros, comprobaron qué se siente viajar en el Hyperloop que aceleró de 0 a 160 kilómetros por hora dentro del tubo de 500 metros de longitud.

La base del sistema Hyperloop es un tubo en el que se extrae el aire para que no ofrezca resistencia al paso de las cápsulas, que se desplazan mediante un sistema eléctrico de levitación magnética, como el tren comercial Maglev que conecta la ciudad china de Shanghai con su aeropuerto. Toda la fuente de energía es eléctrica y en los diseños de Virgin Hyperloop se contempla la instalación de paneles solares en la parte superior del tubo.
“Hemos demostrado que este espíritu de innovación cambiará de hecho la forma en que la gente de todo el mundo vive, trabaja y viaja en los años venideros”, declaró Branson en un comunicado.
El vehículo utilizado fue una versión reducida de la cápsula XP-2, adaptada para que viajen dos personas, aunque el proyecto original del vehículo está diseñado para 28 viajeros.







