El Gobierno nacional habría diseñado un bono especial con cláusulas secretas para que el Tesoro de los Estados Unidos pudiera colocar en el mercado local los pesos adquiridos en los días previos a las elecciones, como parte del plan para contener la suba del dólar. La operación, envuelta en hermetismo, no fue anunciada oficialmente y genera fuertes interrogantes sobre su legalidad, su tasa y su verdadero impacto en las reservas.
🏦 Un movimiento silencioso del Tesoro estadounidense
Según informes de consultoras privadas, elaborados a partir de los datos del Banco Central (BCRA), el Tesoro de los Estados Unidos habría colocado $2,75 billones a tasa fija el jueves pasado.
El monto figura en los registros de la autoridad monetaria bajo la denominación de Letra de Liquidez (Leliq), un instrumento típicamente utilizado para absorber pesos del sistema financiero, pero esta vez —aparentemente— vinculado a un operador extranjero de peso geopolítico.
Sin embargo, el instrumento no fue comunicado oficialmente por el Gobierno argentino, lo que deja sin respuesta preguntas clave:
- ¿Cuál fue la tasa pactada?
- ¿Qué vencimiento tiene el bono?
- ¿Quiénes son los beneficiarios o intermediarios?
🕵️♂️ Silencio del Banco Central y dudas sobre transparencia
Consultado por Noticias Argentinas (NA), el Banco Central afirmó no tener información oficial para suministrar sobre la supuesta colocación.
Esa falta de claridad se suma a la ausencia de datos precisos sobre la venta de dólares del Tesoro estadounidense durante los días previos a la elección. Hasta hoy, no se sabe cuántas divisas se utilizaron realmente en el operativo para calmar la presión cambiaria.
💰 Los cálculos del mercado
Los operadores financieros estiman que el Tesoro de Estados Unidos habría vendido entre 2.000 y 2.500 millones de dólares en el mercado local para estabilizar el tipo de cambio, antes de transformarlos en pesos e invertirlos en este bono.
La cifra coincide con el volumen de operaciones que precedió a la elección y con los movimientos observados en las reservas brutas del BCRA durante esa semana.
De confirmarse, la maniobra podría implicar un acuerdo financiero directo entre ambos gobiernos, aunque sin registro público ni comunicación oficial.
⚠️ Un nuevo foco de opacidad en la política económica
La posible existencia de un bono con cláusulas confidenciales destinado a capitales extranjeros introduce un nuevo foco de tensión en el escenario financiero argentino.
Mientras el Gobierno intenta proyectar estabilidad tras las elecciones, la falta de transparencia sobre estas operaciones podría abrir cuestionamientos políticos y legales.
En un contexto donde cada peso cuenta y cada dólar se escruta con lupa, la pregunta que queda flotando es quién gana —y quién paga— con este instrumento invisible.






