El financista Ernesto Clarens volvió al centro de la escena en el juicio por la causa Cuadernos. Su declaración como arrepentido —originalmente realizada en 2018— fue incorporada en la cuarta jornada del debate oral ante el Tribunal Oral Federal 7 y trazó un mapa minucioso de cómo, según él, se movía el dinero ilegal que habría alimentado el círculo íntimo del kirchnerismo.
Clarens relató que durante años recibió pagos ilegales de empresarios vinculados a la obra pública, dinero que luego entregaba directamente al secretario privado de Néstor Kirchner, Daniel Muñoz, ya fallecido. En algunos casos, incluso afirmó que trasladó esos fondos al departamento del matrimonio Kirchner en Juncal y Uruguay, en pleno Recoleta.
🧩 El origen: la “cofradía” de la obra pública en Santa Cruz
En su testimonio, Clarens describió un sistema cerrado que —según dijo— nació en Santa Cruz cuando Néstor Kirchner era gobernador. Aseguró que solo cinco empresas estaban habilitadas a trabajar en la provincia y que “se repartían las obras entre ellos”, mientras dejaban afuera a cualquier competidor nuevo a través de requisitos de experiencia casi imposibles de cumplir.
Cuando Kirchner llegó a la Casa Rosada, ese esquema —según Clarens— simplemente se replicó a nivel nacional, con la misma lógica de retornos para el entonces presidente.
“Esas empresas le daban retornos desmesurados al gobernador Kirchner, y lo mismo de allá se repitió acá”, declaró.
💶 Euros de 500 y entregas en Recoleta
Clarens afirmó que una parte de los fondos debía destinarse a Lázaro Báez, a quien él suponía como intermediario directo hacia Néstor Kirchner.
Relató además un pedido particular de Muñoz: que consiguiera billetes de 500 euros “porque ocupaban menos lugar”. El intercambio de dinero, dijo, se realizaba de dos maneras:
- Hotel Panamericano, donde Muñoz mantenía siempre una habitación disponible.
- El departamento de Juncal y Uruguay, propiedad del matrimonio Kirchner, reservado para montos mayores.
“Muñoz me esperaba en el hall de planta baja. Yo nunca subí al departamento”, aclaró.
✈️💼 La pieza que agrega Fabián Gutiérrez
La declaración de Clarens se suma al testimonio —también ya incorporado por lectura— de Fabián Gutiérrez, ex secretario privado del matrimonio Kirchner, quien murió en 2020.
Gutiérrez sostuvo que Muñoz viajaba con valijas con candado que solo él manipulaba y que se ubicaban en la parte trasera de los aviones presidenciales. Aunque nunca vio el contenido, aseguró que se comentaba que llevaban dinero.
Al llegar a la residencia de El Calafate, recordó, Néstor Kirchner ordenaba que todos se retiraran cuando Muñoz descendía del avión.
Sobre la casa, añadió un detalle inquietante:
“No vi bóvedas, pero había una puerta blanca cerrada donde decíamos que ‘ahí estaba la historia’. Era el único lugar al que yo no tenía acceso”.
🔍 Un rompecabezas que vuelve a rearmarse en el juicio
La reconstrucción judicial de la causa Cuadernos continúa incorporando declaraciones clave del pasado. Las palabras de Clarens y Gutiérrez vuelven a apuntar hacia el entorno íntimo de los Kirchner y hacia un supuesto mecanismo sistemático de recaudación ilegal que, según los testimonios, se extendió desde Santa Cruz hasta el corazón del poder nacional.






