Una investigación de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) revela que Amazon se quedó con 61,7 millones de dólares en propinas que sus clientes habían decidido abonar a los repartidores de la empresa. Amazon llegó a un acuerdo con la FTC para pagar una multa por esa misma cantidad, que el regulador utilizará para abonar a los repartidores las propinas que tuvieron que haber recibido, según informó este martes en un comunicado.
Según la investigación del regulador, a finales de 2016 Amazon decidió reducir el salario por hora que ofrecía a los conductores bajo el régimen de contratistas, sin decírselo. A cambio, usó las propinas para cubrir la diferencia entre la tarifa antigua y la nueva.
«En lugar de transferir el 100% de las propinas de los clientes a los repartidores, como había prometido hacer, Amazon usó el dinero por su cuenta. Nuestra acción de hoy devuelve a los repartidores decenas de millones de dólares en propinas de las que Amazon se apropió indebidamente», ha subrayado el director de la Oficina de Protección del Consumidor de la FTC, Daniel Kaufman.






