Cuando uno piensa en la Antártida se imagina miles de kilómetros de nieve y hielo, lo que lo convierte en un continente completamente blanco. Sin embargo, algunas regiones se están tiñendo de verde debido al crecimiento de la vegetación en el suelo. Este aumento esta fuertemente relacionado con el alza de las temperaturas en todo el planeta.
El paisaje blanco se transforma en verde ya que la subida de las temperaturas facilita la expansión de distintas especies vegetales. En particular, el fenómeno que más preocupa a los científicos es el creciente florecimiento de algas microscópicas. Si bien las algas que crecen en la zona son diminutas, cuando florecen en masa transforman la zona en un verde brillante que hasta puede verse desde el espacio, según científicos de la Universidad de Cambridge y del British Antartic Survey.






