El Ministerio de Educación chino prohibió hoy los exámenes escritos para niños de seis y siete años, como parte de una amplia reforma de su sistema educativo para aliviar la presión sobre alumnos y padres en sus escuelas altamente competitivas.
El sistema educativo chino antes requería que los estudiantes realizaran pruebas a partir del primer año de enseñanza primaria, culminando con el temido examen de admisión a la universidad, conocido como «gaokao».
El ministerio indicó que la presión sobre los alumnos a temprana edad «daña su salud mental y física».
Las regulaciones también limitan los exámenes en otros años de la enseñanza obligatoria a uno por período. Las pruebas de medio período y simulacros de prueba se permiten solo en la enseñanza secundaria.






