La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, admitió que el alza de precios se convirtió en una de las preocupaciones más importantes en el mundo tras la pandemia de coronavirus. En conferencia el día de hoy, admitió que la «fase de elevada inflación» está durando «más de lo esperado» y prevé que va a bajar a lo largo de 2022.
La entidad atribuyó el grueso de la subida a los precios de energía y sigue de cerca dos fenómenos: los cuellos de botella en la producción y negociaciones salariales. Sin embargo, en la rueda de prensa posterior al consejo Lagarde consideró que los atascos en fábricas y distribución irán deshaciéndose y los precios de energía relajándose de modo que la inflación irá moderándose.
El Banco Central Europeo (BCE) decidió mantener las compras de deuda para combatir la pandemia, dotado con 1,85 billones de euro hasta finales de marzo de 2022 o, en todo caso, «hasta que considere que la fase de crisis del coronavirus ha terminado». En un comunicado, la institución que preside Lagarde también decidió mantener sin tocar los tipos de interés en el 0% y la facilidad de depósito, en el -0,5%.







