El Gobierno de Ecuador acordó con un grupo de tenedores de bonos una quita de 1.500 millones de dólares y una reestructuración en plazos e interés de los 17.500 millones de dólares que el país latinoamericano debía pagar de aquí a 2030. Este año inició un proceso de negociación que dio resultados este lunes con el anuncio de un principio de acuerdo con el grupo de más grandes acreedores internacionales.
El presidente Lenin Moreno planteó un proceso de reestructuración que, según publicó este lunes el presidente, libera al Estado de 16.000 millones de dólares en los próximos 10 años. Además de mejorar el flujo, también hay ventajas en tasas de interés, plazos y periodo de gracia.
«La reducción del peso asociado a la deuda y del flujo no implica que tengamos más recursos. Por eso, son importantes dos aristas: esta reestructuración y la llegada de más recursos para cerrar la brecha de financiación», sostuvo el ministro de Finanzas, Richard Martinez. «El total de la deuda vigente suma hoy 17.375 millones de dólares y bajará a 15.835 millones de dólares». agregó el titular de Finanzas.
El FMI ha reconocido, en un comunicado de su portavoz, Gerry Rice, que la reestructuración de bonos es “oportuna y constructiva”.






