A través de un software especial que reprodujo la voz que solía emitir antes de que la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) le impidiera expresarse normalmente, Esteban Bullrich entregó sus sensaciones acerca de las elecciones legislativas que se llevaron a cabo este domingo en Argentina.
El senador nacional de Juntos por el Cambio consideró que su espacio debe mantener la mesura pese a concretar “una elección muy buena”. Como argumento de su postura, Bullrich evocó situaciones del pasado que derivaron en la derrota electoral de 2019, cuando Mauricio Macri perdió la presidencia a manos de Alberto Fernández, pero principalmente apuntó a zanjar la grieta.
“Hola a todos, hoy no puedo estar en el búnker pero no quería dejar de saludarlos y estar presente con un mensaje”, dijo Bullrich en el mensaje que publicó en su canal de Youtube. Según explicó en Twitter, utilizó “una tecnología que no es accesible a todos”, pero que proyecta expandir a través de su flamante Fundación, con la que buscará mejorar las condiciones de vida de quienes padecen (ELA).
Bullrich recordó su victoria en las legislativas de 2017, con una dura autocrítica: “Hace cuatro años yo estaba ahí festejando nuestro triunfo en las elecciones de 2017. Dos años después eran otros los que festejaban. Y creo que parte de eso se debió a la euforia que nos generó nuestra victoria: creo que nos nubló, encegueció, entregó a la soberbia”.
“Espero que la distancia, como suele hacer, me permita ver con claridad. Por eso el tono de este mensaje. Todo triunfo se festeja y hoy estamos consolidando una elección muy buena para nuestro espacio. Pero creo sinceramente que no hay lugar para la euforia: tenemos un país muy dividido y no porque no se pueda resolver. Un país donde crece la pobreza, escasean el trabajo y la educación continúa su degradación hasta niveles impensado años atrás”, afirmó.
“No tenemos más tiempo, no podemos seguirnos permitiendo vivir en esta pelea paralizante. El mundo no espera, la vida no espera. En 2001 el país estuvo al borde del colapso total. Ya pasaron 20 años y les fallamos a otra generación. La Argentina hoy más que nunca es una decisión”, aseguró.
“Estamos donde estamos porque así lo decidimos. La grieta que nos separa es un ejercicio consciente, no una situación inevitable. Tendremos desacuerdos para siempre y diversas formas de ver el mundo, pero hay un país posible pasando por encima de la grieta y mirando para adelante. Hay nobleza en dar el primer paso, especialmente cuando uno está en la parte de arriba del ciclo”, agregó.






