La verdad está ahí fuera, por citar a Expediente X, el problema es que tenemos que salir a buscarla. Si bien el espacio y todo lo que rodea a este pequeño mundo en el que vivimos siempre ha obsesionado al ser humano, puesto que le ayuda a comprender por qué estamos aquí o quiénes somos, en realidad hasta hace muy poco tiempo no teníamos una tecnología suficientemente avanzada como para conseguirlo.
Por suerte, las cosas van progresando poco a poco. Por ejemplo, ahora sabemos mucho mejor lo que son los exoplanetas; es decir, aquellos planetas que orbitan alrededor de una estrella que se encuentra fuera de nuestro sistema solar. Lo cierto es que no son nada homogéneos, sino que pueden ser de muchos tamaños o composiciones diferentes, similares a Neptuno, super Tierras (planetas exóticos, más masivos que la Tierra pero más livianos que los gigantes gaseosos como Neptuno, y pueden estar hechos de gas, roca o una combinación de ambos), rocosos como nuestro planeta, gaseosos como Júpiter o incluso indeterminados.
A día de hoy, la NASA estima que la Vía Láctea alberga (al menos) 100 mil millones de planetas, aunque algunos más optimistas creen que podría estar entre 200 y 300 mil millones. Kepler, Gaia y el reciente James Webb ayudan a identificar y confirmar su existencia, y hasta ahora se han descubierto y confirmado un total de 5.338 exoplanetas, aunque la NASA tiene un montón de candidatos todavía sin confirmar que podrían acabar siendo también exoplanetas. En total, 9.432.
¿Tienen agua?
Es una pregunta lógica. Sí, como niños, observamos el firmamento y nos damos cuenta de que está plagado de posibles candidatos a albergar vidas insignificantes como las nuestras, lo primero que hay que pensar es en el agua. Según comunicaba la NASA hace unos meses, un equipo de investigadores de la Universidad de Montreal encontró evidencias de que dos exoplanetas que orbitan alrededor de una estrella enana tienen agua, que constituye una gran fracción de lo que son los planetas en sí. Ubicados en un sistema planetario a 218 años luz de distancia en la constelación de Lyra, no se parecen a ningún planeta que se encuentre en nuestro sistema solar.






