Israel puso en marcha hoy la aplicación de la tercera dosis de la vacuna Pfizer contra el coronavirus para mayores de 30 años, cuando el país vive la cuarta ola de la pandemia con un aumento creciente de los contagios debido a la variante Delta.
La decisión anunciada hoy coincide con un veloz aumento en las cifras de contagios diarios, habiéndose registrado 9.831 nuevos casos diarios, la segunda cifra más alta desde el comienzo de la pandemia; aunque la tasa de positividad se ha reducido al 6,3 %.
Con más de 1,5 millones de personas inoculadas con la tercera dosis, el ministerio de Sanidad decidió ampliar el rango etario de quienes pueden recibirla, en una campaña que comenzó en julio con los mayores de 60 años y que ha ido extendiendo progresivamente el rango de edad.
Los ensayos preliminares en Israel revelan que la efectividad de la tercera dosis alcanza al 86 % en los mayores de 60, con una diferencia significativa entre la cantidad de personas que contrajeron la enfermedad pasada una semana de recibirla frente a quienes solo contaban con dos dosis, que registraron muchas más infecciones.
Por otro lado, el Primer Ministro, Naftali Bennett, que viaja hoy a EEUU, celebró la autorización completa de la vacuna Pfizer por parte de la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA, en inglés) y afirmó que esta medida prueba que Israel estaba en la decisión correcta al administrar masivamente la tercera dosis.
«Israel lidera la lucha mundial contra el coronavirus, incluso mientras protegemos la salud de los ciudadanos de Israel y sus medios de vida a cualquier precio, a pesar de las presiones para aplicar una cuarentena», concretó el mandatario.






