El Ejército israelí bombardeó puntos de Hamás en la franja de Gaza esta madrugada y anunció la suspensión del ingreso de combustible a la franja como respuesta al lanzamiento de decenas de globos incendiarios a su territorio, que provocaron incendios y quemado al menos 300 hectáreas en los últimos días.
Los objetivos del bombardeo incluyeron «un complejo militar utilizado por la fuerza naval de Hamás, infraestructura subterránea y puestos de observación», informó el Ejército en un comunicado.
Estos bombardeos se suman a otras medidas anunciadas por Israel, como el cierre del único paso comercial a la franja, el de Kerem Shalom, la disminución de la zona de pesca que Israel autorizada a los gazatíes de 15 a 8 millas náuticas, y la mencionada suspensión de la entrada de combustible al enclave costero.
Los globos con material explosivo o incendiario, generalmente lanzados por grupos de jóvenes con la cara cubierta, provocaron ayer al menos 24 fuegos en territorio israelí, y el día anterior cerca de setenta, ocho de ellos grandes y 60 menores.

«Hamás es responsable de todo lo que se haga en la Franja de Gaza, así como de acciones desde Gaza contra Israel, por lo que tendrá que enfrentarse a las consecuencias de la violencia cometida contra los ciudadanos» israelíes, advirtió en una nota del COGAT, la organización militar israelí para la coordinación de las actividades en los territorios palestinos.






