La polémica decisión de la Argentina debido a las abstenciones que -en posturas compartidas con México- emitió en cuanto a las violaciones a los derechos humanos en Nicaragua, se repiten esta semana, cuando tampoco apoyó una declaración ante la ONU que cuenta con el respaldo de 44 países, sobre la preocupación acerca de la situación de los derechos humanos en Xinjiang, en China.
“Reportes creíbles indican que más de un millón de personas fueron arbitrariamente detenidas en Xinjiang y que existe una vigilancia generalizada, dirigida desproporcionadamente a los uigures y miembros de otras minorías”, señala el documento y agrega: “También hay informes de tortura o tratos o penas crueles, inhumanos y degradantes, esterilización forzada, violencia sexual y de género y separación forzada de niños de sus padres por parte de las autoridades”.
La presentación menciona, además, presuntas violaciones a los derechos humanos sobre minorías religiosas y étnicas, e insta a China a que permita el inmediato acceso a Xinjiang de los observadores independientes y a que ponga fin a las detenciones arbitrarias.






