El Gobierno de la Ciudad denunció a padres de los alumnos que mantienen tomadas las escuelas porteñas. «Es una demanda y una manifestación violenta y absolutamente política», dijo la ministra Soledad Acuña, quien ve la mano política en el incentivo a las tomas, que llegaron a ser 13 establecimientos, algunos con pernocte incluído.
Las autoridades de la Ciudad dejaron en claro que los adultos responsables de aquellos alumnos que participan de las tomas deberán responder por los daños que pudieran sufrir los estudiantes y los bienes escolares. Trascendió que se está preparando una demanda civil para transferirles el costo correspondiente al pago de los sueldos a docentes y no docentes por cada día sin clases debido a la toma de la escuela.
“Esto es responsabilidad de las familias que autorizan a sus hijos a estar ahí. En el 2018 hubo 40 familias que fueron procesadas en la justicia porque esto es un delito”, se quejó Acuña.
Fuente: NA.






