En menos de un año, una nave espacial de la NASA se estrellará deliberadamente contra un asteroide para desviar su trayectoria. Descrita como una «defensa planetaria», esta misión debería preparar a la humanidad en caso de una amenaza de impacto.
«No queremos estar en una posición en la que un asteroide se dirija hacia la Tierra; debemos probar esta técnica», dijo Lindley Johnson, del Departamento de Defensa Planetaria de la Nasa, en una conferencia de prensa el jueves.
La misión, bautizada como DART (Double Asteroid Redirection Test), despegará desde California a bordo de un cohete SpaceX Falcon 9 el 23 de noviembre a las 22H20 hora local.
Diez meses más tarde, la nave alcanzará su objetivo, que estará a 11 millones de kilómetros de la Tierra. En los hechos, es lo más cerca que llegará al planeta azul.







