lunes, 15 abril, 2024

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Cuando miramos nuestro placard, es probable que notemos una curiosa diferencia entre las camisas diseñadas para hombres y mujeres: los botones están colocados en lados opuestos.

Mientras que en las camisas masculinas los botones se encuentran del lado derecho, en las prendas femeninas, estos están ubicados en el lado izquierdo. ¿Por qué está discrepancia? ¿Hay alguna razón detrás de esta distinción aparentemente arbitraria?

Desde tiempos inmemoriales, las prendas de vestir han estado marcadas por sutiles diferencias entre géneros, y los botones no son una excepción. 

Una teoría muy repetida es que los hombres tenían sus botones en el lado derecho, por si se encontraban en medio de un duelo de espadas.

«La espada de un caballero siempre se llevaba en el lado izquierdo, para que pudiera ser sacada con la mano derecha», explicó Paul Keers, autor de A Gentleman’s Wardrobe (Un guardarropa de caballero), a The Guardian. 

 «Si una camiseta se abrochaba de derecha a izquierda, el mango de la espada probablemente se engancharía en la abertura de la camisa al ser sacada, así que cualquier espadachín serio exigiría una túnica que se abrochara de izquierda a derecha. Como indicación de un estilo de vida masculino, esta tradición luego se extendió a otras prendas de vestir masculinas», agregó. 

Otra teoría sugiere que los botones de las camisas de mujer están en ese lado porque las mujeres adineradas solían montar a caballo de lado, y al tener los botones en dirección opuesta, evitaban que el frío se colara dentro de sus camisas.

No está claro por qué esta tradición persistió, ya que los hombres dejaron de sentir la necesidad de estar preparados para los duelos de espada y las personas adineradas dejaron de montar a caballo de lado y comenzaron a vestirse por sí mismas. Sin embargo, existen varias posibilidades, incluidos los procesos de fabricación.

«En el siglo XIX, los botones se incorporaron más en la ropa cotidiana de las mujeres debido a los avances en la tecnología de costura«, dijo Natalie Hicks, diseñadora de Our Visn, a Huffington Post. «La diferencia en la colocación entre la ropa de hombre y la de mujer es básicamente una reliquia del siglo XIII que nunca se corrigió. Los diseñadores están creando nuevos looks basados en patrones antiguos», agregó. 

«En la década de 1880, estaba de moda que la ropa de mujer se viera más tradicionalmente masculina«, dijo la historiadora de moda Chloe Chapin a Today. «Sin embargo, era ilegal en muchos lugares vestirse como un hombre en público, así que tal vez tener una diferencia en el abotonado confirmaba que estabas usando un vestido de mujer», aseguró. 

En la moda contemporánea, la ubicación de los botones en las prendas sigue siendo un elemento distintivo que refleja no solo la historia y la tradición, sino también las tendencias actuales y las actitudes hacia el género. Algunas formas en que esta tradición impacta en la moda actual incluyen:

  • Expresión de identidad: la elección de la ubicación de los botones en las prendas puede ser una forma sutil de expresar identidad de género y estilo personal.
  • Innovación en el diseño: los diseñadores están explorando nuevas formas de jugar con la ubicación de los botones, desafiando las convenciones de género y creando prendas únicas y sorprendentes.
  • Conciencia histórica: la ubicación de los botones en las prendas sigue siendo un recordatorio tangible de la historia y la evolución de la moda, lo que fomenta una mayor conciencia de las normas de género arraigadas en la sociedad.
  • Desafío a las normas establecidas: al cuestionar la ubicación tradicional de los botones en las prendas, los diseñadores y consumidores pueden desafiar las normas de género y promover la inclusión y la diversidad en la moda.