París siempre será una fiesta. No hace falta involucrarlo a Heminway en esto. Las luces que deslumbran por las noches, los paseos largos, los barrios numerosos y personales, los recorridos sugerentes, la cultura desbordando las aceras, los emblemas nacionales y, claro, el paladar. Esas comidas extendidas en el tiempo, donde lo más importante es el goce, la charla, el debate y los sabores.
Hay reductos mágicos, sorprendentes en París. Donde la escenografía tiene tanto dramatismo dentro como fuera del plato. Esos que están en boca de todos, pero a los que pocos acceden.
1-Sur Mesure
El restaurante Sur Mesure, creación del muy inspirado Thierry Marx elabora almuerzos o cenas de alta cocina. Está ubicado en el palacio de la mágica cadena de ultralujo Mandarin Oriental. Aquí, el chef ha creado una gastronomía vanguardista, para sensaciones “alta costura”. El decorado totalmente blanco invita a concentrarse en los platos. Se proponen cinco u ocho platos para el almuerzo y seis o nueve para la cena. Desde 2012, el establecimiento cuenta con dos estrellas en la Guía Michelin.
2- Shang Palace
En marzo de 2015, el chef Samuel Lee se hizo cargo de la cocina como chef ejecutivo del palacio que perteneciera a la familia Bonaparte y que, pieza a pieza, ha vuelto a la vida la emblemática cadena Shangril-La. Originario de Hong Kong, Lee se incorporó a la marca en Wenzhou, una ciudad de la provincia de Zhejiang, en mayo de 2013. Descubrió el amor por la cocina a través de la familia de su madre. Le presentaron las sutilezas de la cocina tradicional china, que es un tema del que puede hablar felizmente todo el día.
Con esta apertura da vida al primer Shang Palace de Europa, donde, acompañado por el chef ejecutivo Christophe Moret, tiene la intención de darle más crédito a este restaurante único en el corazón de París. Construido para combinar con el lujoso refinamiento del comedor, donde la decoración y el servicio parecen suspender el tiempo, la generosidad del menú abraza la tradición asiática de compartir platos entre los invitados.
3-La Table de L’Espadon
Es la mesa gastronómica de uno de los más emblemáticos hoteles de la ciudad: el Ritz Paris, ubicado en la Place Vendôme. Un sitio a la altura de las circunstancias. En la cena, de miércoles a domingo, la cocina de dos estrellas Michelin del chef Nicolas Sale se repite bajo un magnífico techo pintado y molduras estucadas al oros dignos de la era del Gran Siècle.
Nada es demasiado bueno para el juego de texturas y contrastes que el chef ofrece en una interpretación muy personal de la gastronomía francesa.
Los Jardins de l’Espadon dan la bienvenida a la hora del almuerzo, de miércoles a sábado, bajo un techo de cristal que parece un jardín de invierno. El chef invita a una experiencia culinaria basada en productos de temporada. Para aquellos que tienen prisa, se ofrece un almuerzo de dos platos.
El entorno de La Table de L’Espadon es suntuoso y su gastronomía una experiencia única orquestada con delicadeza. Como el arte, el menú de dos estrellas que ofrece representa una búsqueda sin fin.
4-Hotel Le Bristol París
Le Bristol París es un bastión de excelencia culinaria construido sobre los verdaderos valores de la orfebrería gastronómica, el único europeo con cuatro estrellas Michelin otorgadas entre su exclusivo restaurante de tres estrellas Epicure y la brasserie de luxe de una estrella 114 Faubourg.
En 2019, Eric Frechon celebró 20 años en Le Bristol Paris y 10 con tres estrellas Michelin. En Epicure ha creado un templo de la gastronomía absolutamente francesa.
Sus macarrones rellenos de trufa negra, alcaucil y foie gras de pato, gratinados con parmesano añejo es un plato inolvidable que la gente viaja a París para experimentar. El restaurante abre desde la hora del desayuno. Hotel mítico entre los míticos, es todo un polo de atracción gastronómica.
El reconocido chef francés suele decir que la cocina lo es todo para él y, conociendo su historia, no puede hacerse otra cosa que darle la razón. Su relación con este arte comenzó en la adolescencia, tal y como empiezan muchos bellos relatos: por casualidad. Su mayor aspiración a los 13 años pasaba por tener una bicicleta. Se la pidió a su padre y este, pensando que del deseo conquistase una enseñanza, lo invitó a trabajar para ganársela. La buena cocina fue el resultado.
Además de los platos con la firma de Frechon, otra gran atracción del restaurante es su notable tabla de quesos, complemento perfecto para las excelentes opciones de vinos nacionales.
5-Camélia
Sabores exquisitos y diseño atractivo: Camélia es un restaurante muy moderno. Manténgalo simple, concéntrese en el sabor de los ingredientes de primera, inspírese en los clásicos gastronómicos de Francia y realcélos con toques asiáticos. Este es el lema con que Thierry Marx ha dado vida Camélia; un lugar elegante, relajante y zen. Un acierto inequívoco.
Mediante los ingredientes sostenibles y de origen local más frescos posibles, Marx ha ideado una serie de platos deliciosos inspirados en los mercados gastronómicos parisinos, presentados de manera creativa en vajilla diseñada por artesanos franceses. El menú Daily Marx está disponible entre semana para el almuerzo, entre las 12:30 y las 15:00, coincidiendo con las horas de mayor ajetreo. Si se desea, se puede reservar mesa para el desayuno.
Con vistas a un tranquilo jardín, Camélia es un espacio inundado de luz con bellos suelos de piedra, mobiliario elegante y elaborados detalles. Durante los meses de verano, los huéspedes pueden disfrutar del espectacular jardín. Debido a la disponibilidad limitada de mesas en la terraza, las reservas se hacen por orden de llegada.







