Hermes Gadelha de la Universidad de Bristol (Reino Unido), junto a Gabriel Corkidi y Alberto Darszon de la Universidad Nacional Autónoma de México, lograron reconstruir el verdadero movimiento de la cola de los espermatozoides.
Con una cámara de alta velocidad capaz de grabar más de 55.000 fotogramas en un segundo, y una platina de microscopio con un sensor piezoeléctrico para mover la muestra hacia arriba y hacia abajo a una velocidad increíblemente alta, pudieron escanear a los espermatozoides nadando libremente.
El estudio, publicado en la revista Science Advances, revela que su cola está torcida y solo se mueve de un lado. Sin embargo no se traslada en círculos, como sería de suponer: los espermatozoides han desarrollado una técnica con la que desplazarse y lo hacen en forma de tirabuzón.
«La cabeza del espermatozoide gira al mismo tiempo que lo hace la cola en la dirección de la natación. Esto se conoce en la física como precesión, muy parecido a cuando las órbitas de la Tierra y Marte giran alrededor del Sol», señala Hermes Gadella.
Más de la mitad de los problemas de infertilidad está asociado a factores masculinos, por lo que entender mejor el movimiento de los espermatozoides, abre la posibilidad de desarrollar nuevas herramientas de diagnóstico y tratamientos asociados.






