Una imponente estatua de un rostro de mujer con los ojos cerrados, que con 22 metros de altura interpela a suspender el ruido de la ciudad, acaba de ser emplazada a orillas del Río Hudson frente a Manhattan en Nueva York, como parte de un proyecto inmobiliario instalado en la vecina Nueva Jersey.
Elaborada por el reconocido artista catalán Jaume Plensa como parte del proyecto “El alma del agua”, la nueva escultura de sitio específico que se integra al paisaje urbano, representa un busto de una joven mujer que se lleva un dedo a los labios en un estado de contemplación silenciosa y gesto de silencio.
“La intención no es pedir silencio a Nueva York, todo lo contrario: es la petición de un silencio poético”, asegura el artista español citado por el medio ABC de España. ”Es un silencio para poder escuchar el sonido del agua, que a veces con las distracciones de este mundo tan agitado nos perdemos. Es un espacio de recogimiento y silencio”, afirma al medio.






