EL sumergible «Fendouzhe descendió 10.909 metros en la fosa de las Marianas, a solo 125 metros de la profundidad total de la cueva (que tiene un total de 11.034 metros). El hecho tuvo lugar el 10 de noviembre pero las imágenes recién se difundieron estos días.
El sumergible está equipado con brazos robóticos para recolectar muestras biológicas y «ojos» de sonar que utilizan ondas sonoras para identificar los objetos cercanos. El objetivo es «observar las muchas especies y la distribución de los seres vivos en el lecho marino», explicaron los científicos a bordo al canal chino CCTV, y también la investigación sobre la minería submarina.
La presión del agua a esas profundidades es de alrededor 1.000 veces la presión atmosférica al nivel del mar, pero aún así los científicos saben que en estas profundas aguas la vida se ha abierto camino. Algunos estudios han hallado comunidades prósperas de organismos unicelulares que sobreviven a partir de desechos orgánicos, aunque muy pocos animales grandes.
El «Fendouzhe» quedó a sólo 18 metros de romper el récord que ostenta el cineasta James Cameron, cuando en 2012 descendió hasta los 10.927 metros en el Deespea Challenger. «Desolado» y «extraño» fueron las palabras con las que Cameron describió el entorno.







