No queda país libre de coronavirus y gracias o por culpa de la peste, las fronteras se van cerrando de a una. El primero en tomar la decisión fue el gobierno italiano, no sólo del cierre de sus fronteras sino de la sociedad toda: un país confinado a estar dentro de sus casas. Vimos como los napolitanos, que son únicos, cantan desde los balcones para darse ánimo.
Luego de Italia, otros países en mayor o menor medida, fueron poniendo restricciones al ingreso de extranjeros: Estados Unidos prohibió los vuelos que llegaran de Europa; Argentina los vuelos de determinados países; Ecuador y ahora Colombia sólo permiten el ingreso de ciudadanos o extranjeros residentes. Otros no restrigieron ingresos pero.. ¿Quién se anima a ir hoy a España, Francia o a cualquier país europeo? Nadie. O por lo menos, nadie debería hacerlo.
Entonces, si dejaste las vacaciones para lo último, no queda más remedio que pasear por Argentina y conocer aquellos lugares que aún son un misterio. ¿Pero a dónde? ¿Cataratas, Calafate, Ushuaia, Talampaya o Ichigualasto, Mendoza, Bariloche?… Tenemos muchos rincones en el país que seguramente nos falten conocer, pero hay un inconveniente: a partir de este fin de semana los Parques Nacionales estarán cerrados y muchos destinos los son, justamente, por el Parque. Nadie iría a Puerto Iguazú si no puede acercarse a las Cataratas, o a El Calafate y no recorrer las pasarelas al pie del Glaciar Perito Moreno.
Por otro lado la recomendación oficial es evitar los desplazamientos y quedarse encerrado en casa. ¿Viajar o no viajar? También puede suceder que a mitad de camino cambien las condiciones y aquello que ibamos a hacer se suspenda.
Hoy no es tiempo ni de comprar ni de vender, hay que esperar. Esperar que el clima escampe, que el virus no se disemine, que las autoridades tomen las medidas necesarias y a tiempo. Hoy agradeceremos toda la tecnología de la que ya estamos un poco cansados por no darnos respiro: mail, whatsapp, telegram, etc., pero que nos servirá para estar comunicados con el mundo exterior en días de cuarentena. Hoy habrá que seguir trabajando y vacacionar cuando la salud pública (y la nuestra incluida) esté a buen resguardo.






