El ex funcionario kirchnerista se metió en la campaña con sus recordadas -y siempre polémicas- “anibaladas”. Y aunque seguramente cree que ayuda a su espacio, es probable que no sea así. Muchos menos si el debate es de “alta peluquería”, como él mismo calificó allá lejos y hace tiempo, a una pelea entre Cristina Kirchner e Hilda Chiche Duhalde, en una reunión partidaria del partido justicialista. Claro que en ese año, el Presidente era Néstor Kirchner y no Cristina.
Barreda es el odontólogo que adquirió notoriedad por haber asesinado a su esposa, a sus hijas y a su suegra en 1992.
En declaraciones a la radio Futurock, Aníbal recordó que en la campaña del 2015, cuando perdió con la gobernadora María Eugenia Vidal, “ había una publicidad que decía ‘¿con quién dejarías a tus hijos: con Vidal o con Aníbal Fernández?’. Yo no se los confío a ella, por ahí se lo dejo a [Ricardo] Barreda».
Las descalificaciones a la gobernadora fueron más allá: “Vidal endeudó la provincia, desertó de la salud, de la educación y la seguridad. Dejó una catástrofe. Tiene buena imagen porque es como una ciclista atrás del camión que es Macri», aseguró Aníbal, que quedó afuera de las listas y de la campaña de su ex jefa Cristina Kirchner.






