Mientras los argentinos globalizados nos preocupamos por el avance del coronavirus en el mundo y nos alertamos cada vez que hay un posible caso en estas tierras. Mientras le dedicamos notas a los que llegan del exterior y se «autocarentenan». Mientras nos preocupamos por las debiles medidas de seguridad de nuestros aeropuertos ante la llegada de posibles infectados con el Convid-19.
En resumen, mientras, como siempre, miramos más al exterior que a nuestro interior, el dengue se nos está colando por el patio trasero y viene siendo más letal que el coronavirus, que aún no llegó y no sabemos si llegará.
14 provincias con casos comprobados de dengue, un millar de infectados y tres muertos. En la provincia de Buenos Aires – el segundo distrito con más infectados – Daniel Gollan, ministro de Salud, advirtió que el dengue vino para quedarse gracias al cambio climático. Hasta hoy, la mejor la mejor política sanitaria contra esta epidema es descacharrar. De fumigar no se habla.
Por ahora no registran casos Catamarca, San Juan, Córdoba, La Pampa y las provincias patagónicas. Más de la mita del país está bajo la amenaza del dengue que, en algunos casos, puede ser mortal.
Seguimos preocupados por el coronavirus, cosa que está bien, más vale prevenir que curar… Pero no le demos la espalda a nuestras propias desgracias, porque el Dengue no es un problema de los bolivianos o paraguayos que van a visitar a sus familias, ni siquiera sólo de las provincias del norte. Ya es sabido que el mosquito no hace diferencia.







