El Rey emérito Juan Carlos I comunicó mediante una carta a su hijo el Rey Felipe que decidió irse de España, país del cual partió el pasado domingo, tal lo informado por el Palacio de la Zarzuela, residencia oficial de los reyes. En la carta expone que toma la decisión «con profundo sentimiento, pero con gran serenidad» y agrega que «siempre ha querido lo mejor para España y para la Corona».
El actual Rey, ante esta decisión le transmitió a su padre «su sentido respeto y agradecimiento». Asimismo remarcó «la importancia histórica que representa el reinado de su padre, como legado y obra política e institucional de servicio a España y a la democracia».
La debacle de Juan Carlos I comenzó cuando se supo que habría recibido del Rey de Arabia Saudita una donación de 68 millones de euros en 2008, que luego le regaló a su ex amiga Corinna Larsen. Y que además habría tenido cuentas en el extranjero sin declararlas a Hacienda.
En cuanto se conocieron estas informaciones, el actual Rey, Don Felipe, adoptó el pasado 15 de marzo una serie de medidas contundentes y sin precedentes. Entre otras decisiones, el Monarca retiró a su padre la asignación anual de los Presupuestos Generales de la Casa del Rey y compareció ante notario para expresar su renuncia a la herencia de fondos que no fueran transparentes.
Si bien en 2019 Juan Carlos había dejado toda actividad oficial, el gobierno comenzó a ejercer presiones al rey Felipe para que dejara aun más a su padre: se pedía que Juan Carlos dejara de residir en el palacio de la Zarzuela y que se le retirara el título de Rey.
La carta de Juan Carlos I al Rey de España
Majestad, querido Felipe:
Con el mismo afán de servicio a España que inspiró mi reinado y ante la repercusión pública que están generando ciertos acontecimientos pasados de mi vida privada, deseo manifestarte mi más absoluta disponibilidad para contribuir a facilitar el ejercicio de tus funciones, desde la tranquilidad y el sosiego que requiere tu alta responsabilidad. Mi legado, y mi propia dignidad como persona, así me lo exigen.
Hace un año te expresé mi voluntad y deseo de dejar de desarrollar actividades institucionales. Ahora, guiado por el convencimiento de prestar el mejor servicio a los españoles, a sus instituciones y a ti como Rey, te comunico mi meditada decisión de trasladarme, en estos momentos, fuera de España.
Una decisión que tomo con profundo sentimiento, pero con gran serenidad. He sido Rey de España durante casi cuarenta años y, durante todos ellos, siempre he querido lo mejor para España y para la Corona. Con mi lealtad de siempre. Con el cariño y afecto de siempre, tu padre.






