Michelin Desjoyaux inventó un tipo de vela náutica que funciona tanto para pequeños veleros como para enormes cargueros con el objetivo de reducir la contaminación maritima, que genera casi el 3% de las emisiones de CO2 en todo el mundo.
«La ventaja de la propulsión eólica es que la energía del viento es limpia, gratuita y universal» dijo Michelin.
El marinero experto concluyó: «Es una forma muy prometedora de reducir el impacto medioambiental de los buques mercantes».







