Afganistán atraviesa una de las crisis humanitarias más graves del mundo, en una situación que se deterioró drásticamente desde que el Talibán tomó el poder en agosto pasado.
Los fondos internacionales que mantenían la frágil economía del país se congelaron mientras el mundo debate cómo lidiar con el régimen de los talibanes. Naciones Unidas lanzó una dura advertencia: millones de personas morirán en Afganistán si el país no recibe ayuda urgente.
El equipo de la BBC fue testigo de la situación desesperada de muchas familias que llegan a vender a sus hijos para poder alimentarse.






