Unos cien hipopótamos que pertenecen a una manada que había sido introducida en Colombia, de contrabando, por el narcotraficante Pablo Escobar, son ahora reconocidos como “personas interesadas” tras una decisión de la corte federal estadounidense de este mes.
En Animal Legal Defense Fund (ALDF), una organización sin fines de lucro que defiende las leyes de los animales y buscó conseguir la calificación de “personas interesadas” para los “hipopótamos de la cocaína”, indicaron que el fallo del juez del tribunal del Distrito Sur de Ohio es un “hito crítico”, en tanto el sistema legal americano ahora es capaz de reconocer los “derechos exigibles” que competen a los animales.
Escobar pasó de contrabando varios hipopótamos a su finca en la década de 1980, y sus crías silvestres ahora deambulan por los humedales al norte de Bogotá. El gobierno de Colombia había considerado sacrificarlos, pero Luis Domingo Gómez Maldonado, un abogado de derechos de los animales, presentó una demanda en julio de 2020 buscando prevenir sus asesinatos.






