Las autoridades estatales de Florida y la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) aprobaron el proyecto de la compañía británica Oxitec para plantar mosquitos machos Aedes aegypti modificados genéticamente en los cayos de Florida. Las primeras cajas con mosquitos «OX5034», todos machos, serán plantadas a partir de hoy, martes, y los insectos estarán volando el mes próximo.
De cada caja se liberarán menos de 12.000 mosquitos por semana, durante doce semanas, lo que significa que en total serán unos 144.000 los «OX5034» liberados. Una vez que salgan de las cajas, los machos modificados se mezclarán con la población local de su especie. Las hembras surgidas del cruce entre los «OX5034» con hembras «naturales» –que son las que transmiten enfermedades– no podrán sobrevivir y, de esa manera, se controlará a la población de Aedes aegypti.
A pesar de las voces que se alzan en contra de la prueba, como el exalcalde de Miami Carlos Gimenez o la Coalición Medio Ambiental de los Cayos, la EPA sostuvo en un informe que el mosquito de Oxitec «no entraña riesgo alguno para la salud humana ni el medioambiente, incluyendo las especies protegidas».
Si bien el Aedes aegypti representa solo el 4% de la población de mosquitos de los Cayos, donde conviven 46 especies, son los prácticamente los únicos que transmiten enfermedades.
Si el proyecto de los Cayos resulta exitoso, se abre una puerta para contener al mosquito transmisor del dengue, el zika, la fiebre amarilla y a chikunguña, que cada vez más se expande por gran parte de América del Sur, especialmente Brasil, Paraguay y Argentina al ritmo del calentamiento global.






