Javier Milei y David Cameron se reunieron en un pequeño salón del Foro Económico de Davos con el objetivo básico de reactivar las relaciones diplomáticas entre Argentina y Gran Bretaña. El encuentro duro 20 minutos, y junto al presidente estuvieron la canciller Diana Mondino y la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei.
Milei y Cameron dialogaron sobre la situación de las Islas Malvinas, el apoyo de Gran Bretaña a la negociación de la Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y a la voluntad común de profundizar los vínculos diplomáticos entre ambos países.
La reunión estaba pactada a las 13 de Davos (9AM en la Argentina), y 20 minutos antes se presentó el jefe de Estado junto a la secretaria General y Gerardo Werthein, embajador designado en Estados Unidos. Los tres aguardaron el meeting en un saloncito del primer piso del Foro hasta la llegada de Cameron y su delegación.
Por otro pasillo del mismo piso, el ministro de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña llegó al evento cuando el reloj marcaba 12.45. Y al compas de las reglas de la diplomacia formal, cuando los relojes marcaron las 13 en punto en Suiza, Cameron ingresó en otro salón -un poco más grande- a la espera del Presidente de Argentina.
Milei entró al cónclave con su mejor sonrisa y saludó al canciller británico. Había un clima distendido, y las puertas se cerraron después de las fotos oficiales. Adentró se escribía un nuevo capítulo de las complejas relaciones bilaterales entre Argentina y el Reino Unido.
El Presidente y el canciller inglés se conocieron por teléfono a comienzos de diciembre, y la relación personal se consolidó cuando encontraron un gusto musical en común: los dos vibran con los Rollings Stone y lson fans de Mick Jagger.
Milei se reunió anoche con Diana Mondino para resolver si participaba de la bilateral que -en principio- estaba pautada para la canciller y el encargado del Foreign Office. Al final, el jefe de Estado decidió sumarse al cónclave en el Foro Económico.
A diferencia de otros mandatarios -desde Raúl Alfonsín a Alberto Fernández-, Milei no excluye de la ecuación geopolítica a la existencia de los isleños que ocupan las islas del Atlántico Sur que pertenecen a la Argentina. En este contexto, el presidente propone una salida similar al acuerdo negociado por Inglaterra con China respecto a Hong Kong.
“Nosotros queremos ir a una solución factible respecto a las Islas Malvinas. Inglaterra tuvo un conflicto parecido a este: fue con China y por el caso de Hong Kong. Nosotros proponemos una solución similar, donde por la vía diplomática Inglaterra nos devuelva las Islas. Pero en ese proceso, usted no puede dejar de lado lo que pasa con aquellos que viven en las Islas. Es decir, usted tiene que buscar una solución no solo con Inglaterra, sino que además tiene que contemplar los intereses de los que viven en las Islas”, argumentó Milei.
Esta estrategia diplomática del jefe de Estado tiene un problema estructural: a Gran Bretaña le interesaba la relación bilateral con Beijing, y trazó una hoja de ruta que se extendió durante décadas mientras China crecía a nivel global.
Argentina, en cambio, es una amenaza latente para Londres porque habitualmente incumple sus compromisos y no reporta mayores beneficios colaterales. En el Foreign Office ya escucharon propuestas desde Dante Caputo a Santiago Cafiero, y ahora insistirán con su cautela diplomática aunque Milei y Cameron compartan los hits de los Stones.






